La comunidad del seminario

La vida comunitaria es un instrumento ineludible en la formación de quienes deberán, en el futuro, ejercitar una verdadera paternidad espiritual.

D. Andrés Ybarra Satrústegui

Vicerrector del Seminario

“El que quiera conservar la vida la perderá, pero el que la pierda por mí la conservará” (Mt 10, 39)

En los momentos actuales que vivimos, podemos experimentar que, teniéndolo todo, sin embargo, podemos llegar a sentirnos muy vacíos y muy lejos vitalmente de lo que nuestro mundo nos propone. Nuestro corazón anhela siempre la verdad y lo que le hace vivir auténticamente para llegar a ser aquello

que realmente está llamado a ser. El miedo, la posibilidad de sentirnos raros por pensar distinto a “lo que es normal”, experimentar en mí sentimientos y certezas que me invitan a pensar que lo que nace en mí es lo más cierto y auténtico que nunca he vivido y con lo que más me he identificado nunca porque lo siento como mi verdad más real, me invita a dar un salto desconocido, pero que intuyo apasionante, aunque no todo el mundo lo comparta.

Jesús, que te conoce y te ama, te llama a salir de ti para construir contigo un proyecto apasionante, en el que el protagonista es Él y en el que terminas por descubrir esa verdad que te llena el corazón y te da la vida verdadera. Ese salto no es un salto al vacío, Dios te espera para amarte y pedirte que le ayudes a hacer un mundo a su manera.

Muere a ti, muere a lo que en ti sabes que no te ayuda a ser feliz y decídete por esa verdad que no para de salir a tu encuentro. A lo mejor Dios te soñó para anunciarle, para dar a conocer su amor entre los pequeños, los enfermos, los más pobres, a lo mejor te necesita para que muchos reciban los sacramentos que dan la vida… ¡¡¡A lo mejor te quiere SACERDOTE!!!

¿Quieres preguntarle a Jesús que ha soñado para hacerte feliz? Si quieres encontrar tu verdad, pregúntale. Te animo a hacerlo. ¡¡Te aseguro que no te arrepentirás!!

Andrés Ybarra Satrústegui. Vicerrector del Seminario.